Receta de galletas de mantequilla caseras de la abuela

Galletas de mantequilla caseras de la Abuela

Postres 2409 Última Actualización: 20/03/2023 Creado: 01/03/2023
Galletas de mantequilla caseras de la Abuela
  • Raciones: 30 Persona(s)
  • Tiempo de Preparación: 20
  • Tiempo de Cocinado: 12
  • Calorías: 120
  • Dificultad: Fácil


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Las galletas de mantequilla caseras de la abuela es uno de esos productos intergeneracionales, de los que comenzamos consumiendo en la más tierna infancia y que abrazamos para el resto de nuestros días.

Hay algo en las galletas de mantequilla que consigue enamorarnos, y es que la mezcla de harina y mantequilla es increíblemente palatable, siendo la base principal de multitud de elaboraciones, no solamente dulces, sino también saladas, como las atemporales croquetas.

Si rastreamos los orígenes de las galletas de mantequilla caseras, llegamos hasta el siglo XII, cuando se recoge por primera vez una receta.

Los británicos fueron pioneros en su elaboración, como un acompañamiento perfecto para el té. El boom del azúcar refinado llegó mucho más tarde, por lo que en sus orígenes eran muchos menos dulces y más compactas.

Las primeras galletas conocidas datan del siglo III A.C., encontrándose en Roma en forma de delgado bizcocho.

Qué duda cabe, de que las galletas de mantequilla son un bocado delicioso y sencillo, donde la principal protagonista es la mantequilla.

De la calidad de esta dependerá directamente el resultado final de las galletas, teniendo que prestar especial atención a su composición. En síntesis, la mantequilla es una emulsión de agua con grasas, sin ningún otro añadido particular, salvo la sal.

Es perfectamente incluible en una dieta sana y equilibrada, además de ser fácil de digerir.

Las buenas mantequillas contienen al menos un 80% de materia grasa.

Entre los nutrientes beneficiosos de la mantequilla se encuentran las vitaminas del grupo A, D, E y K3, asimismo, es rica en minerales como el yodo, el magnesio, el selenio o el zinc, la mayoría de ellos imprescindibles para un correcto funcionamiento del organismo.

Por tanto, basándonos en esto, debemos ser cuidados a la hora de seleccionarla, y sobre todo, rehuir de las margarinas, grasas vegetales hidrogenadas.

Vamos a ver cómo hacer estas increíbles galletas de mantequilla caseras de la abuela que seguro que harán que te transportes a tu infancia.

Ingredientes

Instrucciones

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  1. Las galletas de mantequilla se trabajan de forma similar a una pasta brisa o quebrada. He utilizado azúcar glas porque permite una integración perfecta en la masa, diluyéndose por completo en la misma, sin experimentar esos molestos microcristales de azúcar que su propia textura deja el azúcar blanquilla. Para darles un toque exótico, podemos incluir cardamomo verde.
  2. En un bol amplio batiremos la mantequilla a temperatura ambiente junto al azúcar, consiguiendo algo así como una crema de mantequilla. Observaremos como la mantequilla se va blanqueando, al mismo tiempo que aumente su volumen, claro indicativo de que el batido es suficiente. En este momento, agregaremos los aromatizantes, en este caso, el cardamomo y el limón rallado.
  3. Incorporaremos el huevo ligeramente batido, integrándolo por completo. Seguidamente, tamizaremos la harina sobre la mezcla e iremos al unísono, con la mano que tenemos libre, mezclándola con brío. Batiremos poco a poco hasta formar una masa maleable que puede llegar a desmigarse, problema que solucionaremos vertiendo e integrando los 50 ml. de leche.
  4. No tiene que presentar un aspecto ni demasiado compacto ni demasiado líquido, sin perder de vista el hecho diferenciador de que estamos ante una masa con alto porcentaje de grasa. La bolearemos, dividiremos en cuatro partes, y estiraremos con un rodillo sobre un papel vegetal hasta que alcance unos 3 mm de espesor. Taparemos con papel film y refrigeraremos 2 horas.
  5. Transcurrido el tiempo, sacaremos la masa y la cortaremos con un cortapastas de galletas o, en su defecto, con un vaso. En el mercado podemos encontrar un amplio abanico de cortapastas, de diferentes diámetros y materiales. Recomiendo, siempre que sea posible, utilizar los de acero inoxidable, muy duraderos y más higiénicos que los de silicona.
  6. Por pura geometría, y en tanto que lo normal es que cortemos las galletas con forma circular, obtendremos un sobrante de masa que, por supuesto, volveremos a bolear y estirar para aprovecharla al máximo. ¡Aquí no se tira nada! Las dispondremos sobre un silpat o el mismo papel de horno sobre el que las habíamos estirado, poniéndolas sobre una bandeja de horno universal.
  7. Las introduciremos a media altura, con calor arriba y abajo, cociéndolas durante unos 12 minutos, pero siempre muy pendientes de su estado. Las galletas de mantequilla tienden a engañarnos, y no hay que aguardar hasta que se encuentren completamente dorados. Bastará con que los bordes comiencen a dorarse ligeramente, lo que indicará que están completamente cocinadas.
  8. Asimismo, tendremos que evitar que sigan cociéndose en la bandeja por culpa del calor residual. Las tomaremos y acomodaremos encima de una rejilla fría, permitiendo que el aire corra por abajo. Posiblemente, pensemos que están crudas, ya que notaremos una consistencia blanda, volviéndose duras con el paso de los minutos mientras van perdiendo temperatura.
  9. Como sugerencia de presentación, os propongo decorarlas con coco rallado, azúcar glas o sencillamente con un café, té o taza de chocolate caliente. Las conservaremos en un tarro hermético, y trataremos de consumirlas en las 72 horas. Las grasas tienden irremediablemente a enranciarse, volviendo las galletas correosas y menos apetecibles.
  10. ¡Qué aproveche!

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Autor Cristina Cristina

¡Hola! Me llamo Cristina, soy cordobesa y además de diseñadora web adoro la cocina ¡Espero que disfrutes de estas deliciosas recetas de la abuela tanto como yo!


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