Receta de lasaña de espinacas receta de la abuela

Lasaña de espinacas Receta de la Abuela

Otras 918 Última Actualización: 31/08/2023 Creado: 30/08/2023
Lasaña de espinacas Receta de la Abuela
  • Raciones: 6 Persona(s)
  • Tiempo de Preparación: 45
  • Tiempo de Cocinado: 75
  • Calorías: 380
  • Dificultad: Media


Ver en Instagram

La lasaña es ese tipo de plato que nos remonta a momentos cálidos de familia alrededor de una mesa repleta. Si bien, tradicionalmente, se le asocia con una abundante capa de carne y tomate, en esta ocasión os presentaré una variante más verde y saludable, pero igualmente deliciosa: la lasaña de espinacas.

Pero como siempre, antes de ver cómo hacer la lasaña de espinacas, vamos a conocer un poco mejor este maravilloso plato.

Paradójicamente, la lasaña está más emparentada con los griegos que con los italianos, aunque en última instancia estos se encargaran de darle bombo y enjundia.

Tanto es así, que el término proviene de la voz griega lasanon, palabra que procede del latón lasanum, en una referencia directa al recipiente donde se solía cocinar.

Sus orígenes se remontan al siglo I d.C., con una primera reseña aparecida en el célebre y ya mencionado en otras ocasiones De re coquinaria.

Apicio nos dio una aproximación de la lasaña, describiéndola como un plato compuesto por finas láminas de pasta intercaladas que se rellenaban de carne, cocinándose en el horno.

Otras referencias escritas, como la firmada por Cicerón, o más tarde en la Edad Media, dan buena cuenta del fervor que esta obra gastronómica despertaba entre los refinados paladares.

No obstante, el suculento bocado que todos tenemos instalado en la memoria, no nace hasta 1316 en Italia, cuna de maravillosas recetas como el tiramisú o los macarrones a la carbonara, por poner tan solo 2 ejemplos de los miles que hay.

Los ingleses, en un acto de arrogancia que Italia no olvidará jamás, se adjudicaron su invención en un diario londinense, engaño que acabó siendo desmontado al presentar los itálicos evidencia de que su legítima creadora era natural de la campiña piamontesa, María Borgogno.

Al principio incluía la consabida pasta, la carne y el queso, sin incluir el tomate. Más adelante, en 1881, y dada la creciente popularidad de la salsa de tomate, pasó a formar parte indisoluble de la fórmula.

Cómo hacer lasaña de espinacas



La lasaña es tan versátil como deliciosa. A lo largo de Italia, encontramos distintas interpretaciones: desde la robusta lasaña boloñesa hasta la sutil lasaña napolitana.

Pero, para los amantes de lo verde y saludable, versiones como la lasaña al pesto o nuestra protagonista de hoy, la lasaña de espinacas, se convierten en opciones imperdibles.

Inspirados en la rica tradición de la dieta mediterránea, en la cual la pasta y las verduras de hoja verde ocupan un lugar estelar, os invito a descubrir cómo preparar una memorable lasaña de espinacas. ¡Vamos a ello!

Ingredientes

Instrucciones

Antes de ir con las instrucciones, te recuerdo que ya está disponible a la venta mi nuevo libro: Los Consejos de la abuela.

Si quieres echarle un vistazo, o incluso comprarlo, ya sea en papel o en su versión digital, pulsa en este enlace ¡De verdad que estoy segura que te encantará!

  1. Arrancaremos preparando la salsa de tomate con verduras. Pelaremos y cortaremos en dados las verduras seleccionados, pudiendo escoger un mix de las mencionadas o una en específico. Preferiblemente, nos decantaremos por la calabaza o el calabacín, tratando de emplear siempre verduras capaces de conservar la consistencia luego de una larga cocción a fuego lento.
  2. Pelaremos la cebolla, el ajo y la zanahoria. Picaremos todo en brunoise junto a la rama de apio, rehogándolo en un sauté o en una sartén un poco honda a fuego medio con las dos cucharadas de aceite de oliva. Pasados dos o tres minutos, y antes de que agarren color, añadiremos el resto de verduras, removiendo constantemente para lograr una cocción uniforme. Agregaremos también la salsa de tomate.
  3. Seguidamente, incorporaremos el vino tinto, las hierbas provenzales y la guindilla, salpimentándolo mientras cuece a fuego lento con la tapa puesta por 20 o 25 minutos, consiguiendo unas verduras tiernas pero con cuerpo, o sea, al dente. Es posible que sea necesario verte un poco de agua durante la cocción, ya que no nos interesa que queden demasiado secas.
  4. Continuaremos con el preparado de espinacas, cortando para ello las pencas si fueran frescas. Las saltearemos un minuto en una sartén antiadherente para que reduzcan su volumen, escurriéndolas con cuidado. De utilizar espinacas congeladas, primeramente las descongelaremos y luego las escurriremos. Pelaremos y picaremos la cebolla en juliana, dorándola ligeramente en el aceite de oliva, continuando con las espinacas , que rehogaremos por 2 o 3 minutos más a fuego fuerte.
  5. Añadiremos la ricotta, la nata líquida y la nuez moscada, salpimentándolo al gusto. Por último, precalentaremos el horno a 180ºC, con calor arriba y abajo sin ventilador. Engrasaremos una fuente refractaria de forma cuadrada o rectangular, lo que le permitirá adaptarse a las láminas. Al mismo tiempo, iremos cociendo las láminas de lasaña en agua salada, a razón de 15 gramos por litro.
  6. A este respecto me es imposible dictar una pauta precisa, por lo que tendrás que seguir las instrucciones del fabricante, pues el tiempo y método varía entre marcas. Al finalizar la cocción, las iremos retirando a un bol con agua muy fría y hielo, cortando la cocción rápidamente. Las sacaremos del agua con una araña e iremos secándolas una a una con un paño de algodón.
  7. Extenderemos dos o tres cucharadas soperas de salsa de tomate con verduras en el fondo de la fuente, acomodando las láminas de lasaña encima, de manera que todo el fondo quede cubierto. Volcaremos un tercio del preparado de espinacas sobre las láminas, cubriéndolo nuevamente con más láminas, extendiendo después la mitad de la salsa de tomate con verduras y cubriéndola.
  8. Repetiremos el proceso hasta agotar los ingredientes, culminando con una capa del preparado de espinacas coronado por un montón de queso rallado. Hornearemos 30 minutos, los últimos 5 bajo el grill para conseguir ese tostado que a todos enamora. Puede prepararse con antelación y conservarse en la nevera, e incluso congelarse una vez elaborada para consumir más tarde.
  9. Asimismo, esta lasaña vegetariana, puede convertirse rápidamente en un plato apto para veganos, reemplazando el queso ricotta por una bechamel vegetal y el queso parmesano por parmesano vegetal u otro sucedáneo. Como sugerencia de presentación, te propongo acompañar de una ensalada de tomate y queso búfala o una cesar. Absolutamente imperdible y para toda la familia.
  10. ¡Qué aproveche!

Otras recetas que te pueden gustar

Autor Cristina Cristina

¡Hola! Me llamo Cristina, soy cordobesa y además de diseñadora web adoro la cocina ¡Espero que disfrutes de estas deliciosas recetas de la abuela tanto como yo!


Si te gustan mis recetas y te gustaría valorar mi trabajo, puedes, si lo deseas, hacer una donación. Me hará muchísima ilusión y te estaré muy agradecida :)

Síguenos en nuestras Redes Sociales

Newsletter

Regístrate para recibir nuevas recetas y consejos.